Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 23 el Vie Ene 16, 2015 1:45 am.
Últimos temas
» One day too late {THE VAMPIRE DIARIES} {NUEVO# Se necesita gente (: || NORMAL ||
Dom Jul 31, 2011 12:05 am por Invitado

» Sweet Bloody Murder {Normal}
Mar Jul 12, 2011 4:29 pm por Invitado

» ~Toujours Pures~ Comunity Awards
Mar Jul 12, 2011 1:28 pm por Invitado

» Bittersweet Pleasure {Normal}
Miér Jul 06, 2011 8:06 pm por Invitado

» •Battlefields• (Normal) ¡Foro Recién Abierto!
Vie Jul 01, 2011 1:48 am por Invitado

» Las cuatro décadas de Hogwarts & el Libro del tiempo 2.0(Elite)
Miér Jun 29, 2011 3:20 am por Invitado

» Vampires Again { The Vampire Diaries RPG } { ¡FORO NUEVO! } { NORMAL }
Mar Jun 28, 2011 11:23 pm por Invitado

» Cursed Stones
Miér Jun 15, 2011 7:40 pm por Invitado

» Midnight Essence - Reapertura - Cambio de botón Elite
Miér Jun 15, 2011 8:57 am por Invitado


Forever Midnight ~Reservado~

Ir abajo

Forever Midnight ~Reservado~

Mensaje por Aldastein Jónsdóttir el Dom Mayo 15, 2011 11:21 pm

0:00 17 Junio



Las luces del pasillo del hospital se dan para iluminar el silencioso pasillo de cuidados paliativos. Los pacientes duermen en total armonía con el sonido de los respiflo de oxígeno que hay colocados en cada pared. Regula cada uno de ellos sin romper la paz que envuelve en lugar como si estuviesen en el mismo cielo. Cierra la puerta de la última habitación, y vuelve al control donde sus compañeras se preparan para el relevo. De nuevo le mira con deseo, pero él no tiene interés en ninguna de ellas. Él no quiere ninguna relación que implique intercambiar algo más que saliva. Se despide con parsimonia mientras les da el cambio y les cuenta la situación de cada enfermo con detenimiento. Al lobo se le da bien indagar en las vidas ajenas, descubrir sus más terribles secretos. La cremallera sube hasta arriba, y con la chaqueta de cuero sobre sus torneados músculos, baja las escaleras hasta la entrada del edificio. Los ascensores no le gustan, pues los ve como una amenaza en potencia. Mira al recepcionista, y con un gesto de cabeza, da por terminada su larga jornada laboral; lleva dos turnos seguidos, no obstante, lo prefiere a estar ocioso. A pasarse las horas muertas mirando el techo de su casa…Ya se lo tiene más que conocido, sino ha contado mal, tiene dos grietas en la parte derecha, y un desconchón de pintura en la izquierda debido a la humedad que ha devorado el edificio donde vive de arrendamiento. Aldastein no es de los que posee casa propia, más que nada, porque no puede pagársela. Su sueldo le da para lo justo y necesario, aunque tampoco es que necesite más. Él se conforma con lo que tiene.

Se coloca la capucha para no mojarse, y con paso lánguido, se mueve calle abajo. No va hacia ninguna parte, pues no está cansado ni tiene sueño. La luz de un bar cercano llama su atención como a un mosquito la luz. La cerveza siempre ayuda a abrir el pensamiento. Se sienta en la barra con su peculiar aire melancólico sin mirar a su alrededor; ya ligará después, ahora prefiere que la realidad se convierta en un puto borroso, casi ciego. Las noches son como una apendicitis para él, pues cuando se despierta al día siguiente le da la sensación de haber estado anestesiado con toda clase de opiáceos. El licor de malta pronto humedece sus labios e intoxica su cerebro. Sus instintos están a la orden, atentos a una presa fácil. Aldastein no es de los que se complica la vida. Hombre o mujer, eso le es indiferente mientras pueda pasar un buen rato, olvidar quién es. Una voz le hace alzar la cabeza, una mujer está cantando en el karaoke, mas para sorpresa suya, no lo hace nada mal. El lobo no conoce la canción, sin embargo le es indiferente; el sonido es bueno. Siguiendo el ritmo de la melodía con sus dedos, tamborilea sobre la mesa algo más animado. La noche parece presentarse con generosas expectativas.

La interpretación finaliza, y un revuelo molesto toma el local. El ruido de los aplausos le pone nervioso, y gracias a eso, capta un movimiento imperceptible en uno de los presentes. Un joven muchacho roba la cartera de la improvisada cantante. Aldastein se levanta sin despeinarse, y con pasos estudiados e intimidantes, mira al chico de forma reprobatoria. Este traga saliva al sentirse descubierto. Un ligero empujón le hace darse de bruces contra la pared, no obstante, nadie se atreve a intervenir. La mirada del lobo denota ferocidad, una rabia que podría acabar con todos de un solo mordisco. Con la billetera en mano, vuelve a la barra con su cadencia característica. Dejando sobre la mesa el objeto a su dueña, vuelve a sentarse al lado de su querida cerveza. La apura de un trago, y dejando un billete al camarero, se sube al escenario sin importar si alguien iba antes. El lobo hace lo que se le antoja, siempre. La melodía elegida no es muy conocida, mas suena muy bien si se interpreta de forma correcta. Lips Like Morphine envuelve el local con su suavidad erótica, y por suerte para los presentes, los gestos de Aldastein ayuda a que se trate de un momento inolvidable, memorable. Sin camiseta, vuelve a la barra a por otra pinta. Hoy está de buen humor y dispuesto a cualquier cosa que el destino quiera imponer.
avatar
Aldastein Jónsdóttir
Hombre lobo
Hombre lobo

Mensajes : 18
Fecha de inscripción : 15/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Forever Midnight ~Reservado~

Mensaje por Heva Voloshin el Lun Mayo 16, 2011 11:40 am

No sabía ni cómo se había dejado convencer para esto. ¡Tenía tanto papeleo que hacer! Cualquiera diría que trabajar de médico sería simple, pero bueno, a ella le gustaba su trabajo, con o sin horrendos papeleos. Suspirando, se bebía la cuarta cerveza en menos de dos horas. No era propensa al alcohol, pero sí podía tener un problema estando aburrida. Y, dado a que le tabaco en locales era un no como una catedral, pues tocaba destrozarse otros órganos primero. Giró a vista en busca de la culpable de todo esto, y ahí halla a Selene, ligoteando con algún hombre que acaba de conocer. Si era sincera no sabía ni cómo podía hacer ese tipo de cosas con tanta naturalidad. Menos aún sin haber bebido más que un chupito o dos. La joven de tez morena le guiñó un ojo, incitándola a hacer algo más que estar ahí sentada y Heva, suspirando, miró a su alrededor buscando algo que hacer. Por suerte o desgracia, su vista se centra en el micrófono y su sonrisa aumenta en el rostro. Cantar. Eso lograría entretenerla, ¿no? Subiendo al escenario con jovial elegancia, observa a la marabunda masculina observarla. Tampoco le extraña yendo vestida como iba. Oyó a Selene gritar el nombre de una canción y procedió a complacer, bueno, siempre lo hacía. La dulce voz inundó el local al ritmo salado de la melodía, la joven rubia improvisando pasos sobre el escenario, ignorándolo todo menos la música.

Bajando del escenario tras haber terminado, la canción mucho más corta de lo que la recordaba, buscó a su amiga con la vista. Desaparecida. Oh, genial, ciertamente genial. Odiaba ser mera compañía hasta que la bella mujer lograba alguna más entretenida. Decidiendo ingerir algo más de alcohol antes de desaparecer de nuevo a sus cuatro parecedes, se sorprendió al no encontrar su cartera, buscando frenéticamente. ¿Dónde podría haberla dejado? Y es entonces cuando escuchó un sonido sobre la mesa, alzando la vista a tiempo de ver a un joven depositando su cartera. Dirigiéndose a la barra con cartera en mano, intentó hablar con el muchacho, mas este no tardó en subir al escenario. Decidiendo sentarse donde estaba, una mejor vista del pequeño escenario, apoyó la espalda contra la madera, tatareando levemente la melodía mientras observaba el acto. Su mirada se hallaba perdida sobre el joven que portaba la sinuosa voz inundando el local, mordiéndose el labio sin darse cuenta. Al acabar la canción suspira con fuerza, agitando la cabeza levemente y retornando a sentarse como es debido, pidiendo otra cerveza con tranquilidad. Mirando a su alrededor, capta miradas contrariadas y no puede evitar reírse. Siempre le había hecho gracia que la gente esperase tener esperanzas por ver al cebo bebiendo. La joven sabía medir cantidades, nunca llegando al punto de perder el criterio.

Recordando estar sentada cerca del improvisado y exitoso cantante que había sido recolector de su cartera, giró la vista hacia él, aprovechando para reparar en detalles de su rostro. - Muchas gracias por lo de la cartera, mi amiga se fue sin avisar. - Una sonrisa y retornó a beber de su botella, necesitada del alcohol para tranquilizarla un poco. - Por cierto, tienes una voz muy provocativa, deberías pensar dedicarte a ello. - Centrando su vista en el bolso, busca aquello que vibra con fuerza. Ahora sería guando la llamasen a trabajar y Heva complacería borracha. Realmente, no sería la primera vez. Leyó el mensaje de Selene sabiendo qué esperar, y bufó levente, apagando el aparato y perdiéndolo en lo más hondo de su bolso. Alzando la vista, miró de nuevo al sensual varón, su mente deliberando a cuánto lograba llegar su estupidez. - Va a sonar o estúpido o lanzado, pero, ¿tienes algo que hacer? - Se terminó la cerveza y posó su parda mirada sobre la semidesnuda figura. Siendo sinceros, no tenía gran cosa que perder y tampoco se le ocurría algo mejor que hacer. Ya se arrepentiría al día siguiente.
avatar
Heva Voloshin
Lider Cazadores
Lider Cazadores

Mensajes : 36
Fecha de inscripción : 20/02/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Forever Midnight ~Reservado~

Mensaje por Aldastein Jónsdóttir el Miér Mayo 18, 2011 11:45 pm


La voz de la mujer resuena en su cabeza hasta rebotar contra sus ausentes neuronas. Poco a poco se gira, sin embargo, tarda en hablar. Aldastein tiene un debate interno; pensamientos cruzados le llegan de todos los lóbulos de su cerebro. Puede llevarla a su casa, pues no vive lejos, y tampoco está para pagarse un taxi o una habitación en un motel. Este mes va pillado de pasta, y todo por culpa de tener que comprar ropa nueva. El desconchón del techo es la única pega a la solución más económica que ha podido hallar. Imagina distintas posiciones, posturas para evitar que se fije en el estado en que se encuentra actualmente su apartamento. Ser inquilino es un coñazo… ¡Ojalá pudiese tener casa propia! Chasqueando la lengua, decide que no le queda de otra. Es eso, o quedarse a dos velas, y la verdad, habría que ser deficiente mental para dejar escapar a una rubia como la que tenía delante.

-No tiene importancia- Una sonrisa de chico bueno ensalza sus facciones nórdicas. Aldastein sabe muy bien cómo actuar ante las mujeres; para él ya no son un misterio…Ni siquiera los hombres lo son. Todos los seres se comportan de la misma manera cuando buscan ser tomados en cuenta- ¿Te gusta mi voz?- La habla al oído, y suavemente, mordisquea su oreja. No va a andarse con chiquitas a estas alturas de la función. Es demasiado mayorcito- ¿En verdad?- Mira a su alrededor, y localiza a una fémina bien dotada con su camiseta. Se levanta, y sin dedicarla ni una palabra amable, se la arrebata para ponérsela con sumo cuidado, mas no puede evitar arrugar a la nariz. Su asqueroso perfume barato se ha pegado. Gruñe, pero contiene una mala contestación; no quiere quedar mal delante de su acompañante. Sentándose a su lado, la mira con la misma sonrisa plácida de antes- Ahora ya no tengo nada que hacer- Comenta sin darle importancia. Aldastein sabe por experiencia que las mujeres tienden a incomodarse ante los hombres excesivamente lanzados, por lo que, deja que sea ella la que inicie el bombardeo; la guerra-¿Caminamos?- Antes de que pueda negarse, paga las consumiciones de ambos con un billete que le ha robado al que intentó hurtar la cartera de la muchacha…Eso para que aprenda a no ser tan descarado. Si quiere delinquir, que aprenda a tener estilo primero. La gente de hoy en día es cada vez más estúpida.

La lluvia les recibe con los brazos abiertos, sin embargo, Aldastein sabe cómo utilizar el fenómeno meteorológico a su favor. La chaqueta tapa la cabeza de ambos, y la carrera a ninguna parte empieza a un ritmo frenético. El lobo nota su corazón agitarse, su cuerpo excitarse ante lo inminente. Definitivamente esta noche va a ser memorable. La llave del portal hace girar la cerradura hacia la izquierda, y un ligero clic mecánico les resguarda. La mira atentamente, y, acorralándola contra la pared, la besa. No puede evitarlo, pues el lobo es de los que creen que los momentos surgen si son buscados con el mapa correcto, resueltos con la fórmula correcta.

-Your sweet 666 in my heart- Canta sin saber muy bien qué es lo que está diciendo, pues sus labios están demasiados ocupados apresando los de la muchacha. No espera por el ascensor, sino que la sube en brazos por las escaleras. El ejercicio físico le estimula más. Todo su cuerpo bulle, necesitado de aquel contacto. La puerta cede de un empujón, y se cierra de otro gran portazo. El estruendo resuena en el edificio, sin embargo, nadie se despierta o queja. El ruido es algo con lo que convive bien la comunidad-Die now, It´s too late- Tumbándolos a ambos sobre la mullida cama, se cierne sobre ella de forma posesiva, al fin y al cabo, no deja de ser un animal encerrado en el cuerpo de un humano. Sus dientes la marcan desde el cuello a la clavícula, y al llegar a terreno vedado, la mira antes de arrancarla la ropa. No va a dejar su lado amable oculto por muy cachondo que ahora mismo esté. Aldastein es un animal bien domesticado, un perrito en busca de dueña a la que traer el periódico y lamer los pies los días de domingo. Aldastein es menos indiferente de lo que aparenta ser, no obstante, eso es algo que solo unos pocos privilegiados conocen, por lo que, la función, continúa.

avatar
Aldastein Jónsdóttir
Hombre lobo
Hombre lobo

Mensajes : 18
Fecha de inscripción : 15/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Forever Midnight ~Reservado~

Mensaje por Heva Voloshin el Miér Jun 01, 2011 5:14 pm

No creyó a primeras que fuera a ser tan simple llamar la atención de aquel hombre, menos aún tras ver como todas aquellas voluptuosas féminas se abalanzaban como fieras sobre su camiseta. El hombre no estaba para nada mal, lo admitía sin prejuicio alguno, y con una voz así era normal conseguir que tiritase al sentir como jugaba con ella, mas tampoco se veía capaz de ser una fiera sin control. En el fondo, siempre sería la decisión del hombre, ¿no? Y ella sería la última en imponerse ante las demás. ¿Tenía algo especial? Ni por asomo. Aunque tampoco podría resistírsele, como bien demuestra al asentir como un cordero ante su propuesta y salir del local soportando las asesinas miradas costosamente. No que se sintiera mal por ser la escogida, aunque fuera como jueguete, pero sí porque tal vez de haber sido escogida alguna otra hubiera podido surgir algo más que una noche. Hacer esperar al destino siempre tiende a ser cruel. Así, perdida en sus pensamientos, no prestó atención alguna al camino recorrido, tampoco a las miradas propiciadas. Como mucho escuchaba su corazón latir con fuerza, claramente excitado por la situación. Siendo sincera, hacía tiempo que no se acostaba con alguien, almenos no que de verdad llamase su atención.

Una vez resguardados de la lluvia, lo mira un tanto descolocada. No se había fijado propiamente en él, y empezaba a comprender el porqué de la envidia dada a su persona. Su atenta mirada solo lograba aumentar el ardor que poco a poco la va tomando, mordiéndose el labio para intentar no hacer alguna estupidez. Tal vez siempre tuvo el cuerpo para ello, mas ciertamente no sabía como usarlo propiamente. Su inocencia terminaba por ser la debilidad que siempre la sepulcraría. Y así pues, acorralada contra una pared, no pudo, ni realmente quiso, evitar que las caricias comenzasen su lascivo transcurso. El volver a escuchar su voz no contribuyó a que mantuviera su coherencia, aumentando la fuerza en sus labio y apegándose a él. Verdaderamente, hacía demasiado que la joven no había sentido atracción alguna, olvidada aquella sensación de necesidad. Para comprender el nivel en que estaba perdiendo la cabeza, simplemente con decir que no se percató de cómo el varón la portaba a su hogar bastaría para explayar la abstracción que la obcecaba.

Tumbada sobre el lecho, tirita ante la posesividad que muestra su acompañante, sus ojos cerrados y suspiros pesadamente proferidos ante el ataque a su cuello. La falta de tela la obligó a abrir los ojos, mirándole divertida, un deje casi juguetón en la mirada. Y, atrayéndole hacia ella, vuelve a besarle, haciendo de la situación equiparada y enseguida situándose sobre él para besar y acariciar su torso. Ciertamente lo suyo no eran meras apariencias. Riéndose ante sus propios pensamientos, retiró sus pantalones de la ecuación. A decir verdad, no tenía especiales ganas a que aquello terminase, por mucho que su cuerpo pidiera a gritos el placer necesario, mas siempre suponía que el otro solo buscaba lo evidente, y no era quién para negárselo. Con lo cual, besando su cuello con ímpetu, no tardó en acariciar la única zona aún cubierta del muchacho, el calor que de ella provenía sumando al turbio manto que la cegaba en aquel instante.

Y, aún perdida como estaba, algo en su mente reiteraba que esto terminaría por marcarla. Pero, de perdidos al río.
avatar
Heva Voloshin
Lider Cazadores
Lider Cazadores

Mensajes : 36
Fecha de inscripción : 20/02/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Forever Midnight ~Reservado~

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.